Hace un par de años (enero - 2009) tuve la
oportunidad de viajar al departamento de Tumbes, un lugar maravilloso, donde el
sol es dueño de esas tierras.
Fue un viaje sin planificar, mi prima me invito de
un momento a otro, y estuve feliz de haberla acompañado (a ella, mi sobrina y
tía) aunque para ella este no era un viaje 100% de vacaciones, para mí sí
lo fue.
Salimos una tarde de enero de la agencia, el viaje
fue largo, casi un día, lo normal es de 20 horas como máximo, aunque la demora valió
la pena ya que al llegar vez el mar, un mar cálido, limpio y pasivo; tenía
muchas ganas de ir y pasar todo un día en la playa en ese momento no fue
posible.
Al llegar a la cuidad de Tumbes, que no se encuentra
cerca del mar, obviamente todo es muy diferente a como es Lima, en Tumbes (y en
diversas ciudades del Perú) se trasladan en mototaxis y las casas, personas
todo es distinto en sí, a mí me pareció una ciudad pequeña y tranquila (ahora
esta diferente según lo que he leído y escuchado)
Nos instalamos en un hotel que quedaba cerca a la
plaza de arma de la ciudad a eso de las 2: 00 desde mi ventana podía ver la
plaza y alrededor. Salimos a almorzar, ya era un poco tarde y a esa hora ya los
restaurantes están vacíos, ordenamos ceviche y jalea, estuvo más que delicioso.
Esa noche por fin pude dormir bien, porque durante
el viaje no puede descansar, a mí se me hace difícil dormir mientras viaje,
confieso que la noche anterior no dormí casi nada y me la pase viendo el
paisaje.
Al día siguiente salimos a recorrer la cuidad y
alrededores, la noche llego y con ella los mosquitos, aunque no molestaron
mucho esa noche los siguientes tres días si lo hicieron.
El día tres temprano nos dirigimos a Puerto Pizarro
para conocer los Manglares de Tumbes, el viaje fue relativamente largo. Al
llegar me dijeron que se podría apreciar cómo se unían el agua salada y dulce,
o en otras palabras como se juntaban el río y el mar. Abordamos una lancha,
dimos un recorrido por los Manglares, nos contaban acerca de ellos; llegamos a
un punto donde se conoce como la isla de las aves, en esta isla se puede
apreciar como diferentes aves y de tamaño llegan aquí para reproducirse. Al
terminar de ver este increíble lugar nos dirigimos al Zoo criadero de
cocodrilos. Es increíble ver es estos animales feroces en cautiverio tan
cerca; haciendo un paréntesis el Estado debería mejorar las instalaciones de este lugar. Fue un día increíble, espero volver pronto a
Puerto Pizarro.
Al siguiente día por fin puede visitar la playa,
siempre recordare ese mar tranquilo, cristalino y de aguas cálidas, me encanto
pasar todo el día en la playa Zorritos.
Era la última noche en Tumbes, había pasado unos días
maravillosos en un lugar donde el sol brilla radiante aunque el clima puede
cambiar drásticamente.
Lo que me encanto del Tumbes fue la comida, el mar y sus
paisajes espero volver pronto!.